Los catequistas sabemos que la formación se desarrolla en procesos, la conversión es un proceso permanente y la vida en Cristo es un proceso teologal. Un proceso del que no somos protagonistas sino “copartícipes”. Somos creadores por participación, somos santificadores por participación, somos evangelizadores por participación. Somos artesanos y artistas en la obra creadora de Dios, por participación. Estamos convencidos de que Dios nos habita y que nos permite ser en Cristo, el “aquí y ahora” de su acción salvífica.

En este camino cuaresmal proponemos tres retiros. Un primer encuentro al comenzar la cuaresma, un segundo encuentro para la semana Santa -que es este que ahora te presentamos-, y un tercer encuentro en el tiempo pascual, ya que la experiencia pascual debe ser torrente, culmen, fruto de la gracia y del camino recorrido.