La parroquia de San Vicente de O Grove está de fiesta. Un centenar de personas, entre niños, padres y demás familia, participan en un almuerzo campestre acompañado de hinchables y juegos populares, en la Horta do Cura.

Es la fiesta de fin de curso de la Catequesis, de ahí la presencia del párroco, Juan Ventura, y los catequistas, «celebrando todos juntos como hermanos», apostillan en la parroquial.

«Es una fiesta en la que no falta la comida, la música, el juego y el buen rollo; de esas que ayudan a construir comunidad y nos hacen sentir más hermanos unos de otros», sentencia el popular cura de San Vicente.

A la pregunta de si con esta fiesta, termina la catequesis, responden: «La Catequesis ¿acaba? La seguiremos haciendo día a día, domingo a domingo, compartiendo la eucaristía, compartiendo la gran fiesta de Jesús».

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