«Sin ellos, en la Iglesia y en la catequesis faltarían los primeros». Ésta era una de las convicciones más presente durante la reunión que la Comisión pastoral diocesana de personas con discapacidad compostelana mantuvo ayer, sábado día 27, en la parroquia santiaguesa de Santa María de Figueiras.

Las personas con discapacidad, se afirmaba también, «enseñan a la Iglesia a ser como Dios, que siempre se preocupó de los más pequeños, de los últimos, de los que más necesitan». Por ello, se concluía, «es necesario que estas personas ocupen no sólo un lugar sin más, sino su lugar en la Iglesia: el lugar prioritario que les corresponde». De este modo, y siguiendo el icono escogido para la oración inicial, de la curación del paralítico de la Piscina de Betesda (Jn 5, 1-16), la Iglesia tiene que ayudar a las personas con discapacidad a introducirlos en la piscina de la inclusión, de la igualdad, de la dignidad, …. tanto en la Iglesia como en la sociedad».

Durante el encuentro, se planificaron las iniciativas para el presente trimestre, y se expusieron las líneas para seguir trabajando en el proyecto de publicación de los materiales de catequesis para personas con discapacidad. Con el fin de unirse a la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad (3 de diciembre) y, tal y como se comenzaba a hacer el año pasado, está previsto que en la Diócesis se celebre la Jornada diocesana de las personas con discapacidad el próximo 2 de diciembre. La comisión trabaja para preparar y enviar a las parroquias los materiales pastorales y catequéticos para dicha celebración.

El Día Internacional de las Personas con Discapacidad se recuerda en todo el mundo cada 3 de diciembre de acuerdo a la resolución 47/3 que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptada el 14 de octubre de 1992, con el objetivo de llamar la atención y movilizar apoyos para aspectos clave relativos a la inclusión de personas con discapacidad en la sociedad y en el desarrollo.