Escuchamos la llamada muchas veces: “¡Venid!”. Venid a Mí cuando estéis cansados, agobiados, cuando no encontréis el sentido de la vida, cuando la fatiga os envuelva… Venid, venid, siempre.
Para ir al Señor hemos de ser sencillos: “Te doy gracias, Padre… porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla”. Dios se revela a los humildes y les regala su Corazón. No olvidemos: a los sencillos. No hace falta tener medallas, ni títulos, ni poder… Al contrario, a los sencillos.

¡Jesús nos descoloca! Altera todo para estar con todos. La manera de actuar de Dios es única y reside en su ser todo donación y Amor. Cuando el Amor llega a los últimos, llega en realidad a todos. Dios quiere que su Corazón bombee junto a todos y que los que no cuentan sean los más “contables” desde su Corazón.

Amigos, ¡adelante! Vayamos al Corazón de Jesús… por la vía de la sencillez.

Dibu: Patxi Velasco FANO
Texto: Fernando Cordero ss.cc.

Dibujos de Fano para ilustrar el Evangelio de este domingo:

En color:

Para colorear: