El Adviento es un tiempo de preparación y esperanza… por ello es necesario detenerse un momento para preguntar: ¿Realmente tengo razón para esperar?¿qué puedo esperar en medio de realidades que me superan? Como catequistas, ¿qué tipo de espera vivo y anuncio? En fin… este retiro quiere ser una herramienta para disponer nuestro ser ante Dios en este tiempo tan especial del Adviento, donde nos viene bien retomar nuestra vocación de catequistas para ser mensajeros de esperanza; en una sociedad con tendencias a la tristeza, depresión, desesperanza y sinsentido… ¡No podemos quedar pasivos! ¡Aún hay esperanza!

 Escrutemos en nuestro interior la verdadera necesidad de una luz que nos alumbre para vivir este Adviento con intensa esperanza.