El papa Francisco ha autorizado a la Congregación de las Causas de los Santos a promulgar el decreto del martirio al catequista Manuel Solórzano, el joven Nelson Rutilio Lemus y el jesuita Rutilio Grande. Así lo ha informado hoy la Santa Sede, confirmando el ascenso a los altares de los tres nuevos beatos. Se trata de un proceso relativamente rápido, si se tiene en cuenta que la causa fue presentada en el Vaticano en agosto de 2016.

El catequista Manuel Solórzano, de 72 años  fue asesinado hace casi 43 años, el 12 de marzo de 1977 junto con el, el joven Nelson Rutilio Lemus, de 16,  y el jesuita Rutilio Grande cuando se dirigían a El Paisnal desde su parroquia de Aguilares a celebrar la novena de San José. En el camino sufrieron una emboscada y el vehículo donde se desplazaban fue ametrallado brutalmente.

Este acontecimiento, afectó de manera directa a Oscar Romero.El jesuita compartía amistad con él, que en  entonces era arzobispo de San Salvador y que en 1980 también sería martirizado. En 1967 comenzó su amistad y en junio de 1970, el P. Tilo –como lo apodaban cariñosamente– sirvió como maestro de ceremonias en la ordenación de Romero como obispo auxiliar de San Salvador.

Aunque sin fecha prevista de beatificación, se calcula que en unos pocos meses se celebrará la ceremonia de estos tres evangelizadores.