Nos encontramos a mitad de la Cuaresma y es bueno seguir emprendiendo este camino hacia la Pascua.

Como catequistas, contemplamos a Jesús que vivió 40 días en el Desierto y desde ahí se preparó a su misión, solo desde el encuentro con nuestra propia realidad, siendo conscientes de nuestra vida con sus luces y sombras, podemos adentrarnos al Misterio e introducir a otros a la relación con Dios.

Nuestra identidad de catequistas, exige una profunda vida espiritual, la pedagogía del tiempo litúrgico nos acompaña y nos anima; la Cuaresma es tiempo de silencio, tiempo de oración, de reflexión, ¡nos introduce al Desierto en medio del mundo!

Estamos a tiempo, podemos darnos el espacio y suscitar el espacio a nuestros compañeros catequistas que a veces estamos tan sedientos del mensaje que compartimos.

Aquí tenéis unas propuestas de diversos autores para reflexionar, lo podéis hacer de manera personal o en grupo en una reunión de catequistas.

A continuar el camino hacia la Pascua

Equipo Delegación de Catequesis