No hace muchos meses que extremábamos lo que se ha dado en llamar “la nueva normalidad”. Una inédita situación que afecta también a la pastoral y a la catequesis de la Iglesia. En esta nueva realidad debemos acostumbrarnos a ciertos usos, prácticas y costumbres que hasta este momento no existían, o eran poco habituales y escasamente difundidas. No obstante, a los ojos de la fe, todas estas novedades han de verse como verdaderos signos de los tiempos, a la vez que han de servir como estímulo para impulsar una nueva la salida misionera de la Iglesia. Constituyen por eso una renovada llamada a la creatividad evangélica y evangelizadora.

Mientras a nivel autonómico y nacional se busca crear el mejor y más funcional protocolo para comenzar las clases en los centros de formación, también la catequesis se prepara para recomenzar en las parroquias un nuevo curso marcado por tantas incertidumbres y cuestiones sin resolver. Lo hace en un momento en el que, además, en muchas parroquias se han retrasado la celebración de las primeras comuniones de los niños del curso pasado para este mes de septiembre. Una medida que la emergencia sanitaria obligó a realizar y que, al menos en la Diócesis compostelana, está previsto que se complemente con una gran celebración de la “primera comunión solemne” de todos aquellos niños que ya hayan celebrado su primera comunión a inicios de verano, lo hayan hecho durante el periodo estivo o sus familias, por diversos motivos, hayan decidido posponerla para el próximo año. Esta celebración se realizaría en las primeras semanas de octubre y marcará el inicio oficial de la catequesis.

En preparación al nuevo curso: la catequesis vuelve a las parroquias

Como viene sucediendo durante las últimas cinco décadas, el Equipo de Catequesis de Galicia, compuesto por los delegados y responsables diocesanos de la catequesis de las cinco Diócesis gallegas, se ha reunido durante los meses de junio y julio para preparar el nuevo curso. Más que nunca, el trabajo en equipo y “en red” es necesario para afrontar este reto que, por otro lado, es del todo inédito para la catequesis de nuestro tiempo.

Por ello, además de los habituales materiales que gratuitamente se ofrecen a las parroquias y ámbitos donde se realiza la catequesis (cartel y lema anual, folleto informativo-explicativo y celebrativo de inicio de curso, carta a las familias), se están preparando tres protocolos de actuación distintos para la realización de catequesis en tiempos de COVID, destinados respectivamente a los párrocos, catequistas y padres, que son los principales responsables y agentes de la catequesis.

Catequesis bajo seguras medidas sanitarias

En realidad, se puede decir que desde el estallido de la emergencia sanitaria en el mes de marzo se viene preparando el curso 2020-21. Por así decirlo, todas las medidas que las Delegaciones y Secretariados de Catequesis de Galicia han ido adoptando desde entonces tenían también un cierto carácter de ensayo y experimentación para el próximo curso. Había una cierta conciencia de que esta situación “iba para largo”, y que “del modo como se terminase el curso, del mismo modo así se iniciaría el siguiente”. Por ello, muchas de las medidas sanitarias del protocolo de catequesis son ya conocidas y de uso ordinario. Otras, en cambio, se han ido diseñando últimamente a la luz del desarrollo de los acontecimientos. En todo caso, unas y otras condicionarán fuertemente la forma de organizar y realizar la catequesis en este curso.

En concreto, se está diseñando un detallado protocolo de tipo sanitario que asegure que el regreso a la catequesis parroquial cumpla con todas las medidas oportunas de seguridad para la protección tanto de los catequizandos como de sus catequistas, ya que un número elevado de éstos, por su edad, formarían parte del grupo considerado de riesgo. Juntamente con la ya consagrada normativa de las 3 EMES (Manos limpias; Metros de distancia y Mascarilla), este extenso protocolo catequético aborda aspectos relacionados con la organización y funcionamiento de la catequesis parroquial, abarcando todas sus fases y aspectos: desde el momentos de la inscripción hasta la realización concreta en la sesión de catequesis, así como también aquellos momentos relacionados con la celebración de la Eucaristía y las otras celebraciones que se realizan en torno a la catequesis.

De manera más específica, ofrecerá indicaciones precisas relativas a la organización de los grupos y secciones de catequesis, los tiempos y el acondicionamiento de los espacios para la catequesis; otras orientaciones especifican las modalidades previstas de catequesis, el papel que han de tener sus catequistas y los materiales a emplear. Finalmente, se indica el procedimiento a seguir en caso de sospecha de la existencia de contagios en el ámbito de la catequesis.

Una clara opción por la semipresencialidad y los medios digitales

Desde que estallara la crisis y el confinamiento en los hogares, las Delegaciones de catequesis de Galicia pusieron en marcha todos los recursos a su alcance para asegurar que la catequesis no se parase y se quedase en casa, realizándose en familia. Ahora es el momento de que la catequesis vulva a las parroquias, pero sin que ello suponga abandonar el ámbito familiar y la rica experiencia vivida en esos días. De ahí que se opte por una modalidad de catequesis semipresencial. Sin duda, éste es uno de los elementos más característicos para la nueva normalidad de la catequesis. Es algo a lo que tenemos que acostumbrarnos dadas las circunstancias, pero que a la vez abre nuevos horizontes y ricas posibilidades para la catequesis.

Desde el Equipo de Catequesis de Galicia se sigue apostando por una catequesis presencial y comunitaria para el proceso de iniciación cristiana de niños, adolescentes y jóvenes (6-16 años), siempre y cuando ésta se pueda realizar dentro de las exigencias sanitarias exigidas por las circunstancias. Consideramos que en el ámbito comunitario de la parroquia es donde mejor realiza su ser la catequesis y desarrolla toda su fuerza educativa e iniciática en la fe.

No obstante, en estos momentos de emergencia sanitaria una presencialidad física de la catequesis en el ámbito parroquial resulta muy difícil y, en no pocos casos, imposible. Por eso, ante este nuevo curso de catequesis marcado por el COVID y tras la experiencia vivida en el final del anterior, el Equipo regional de catequesis consolida su apuesta por las nuevas tecnologías digitales y los medios telemáticos orientados a la educación. Estos medios no sólo permiten realizar la catequesis en las situaciones en la que no es posible hacerlo en la comunidad parroquial, sino que ofrecen un complemento muy útil y válido para la difusión de la práctica de la catequesis en los hogares, capaz de implicar a los padres y a toda la familia en la misma.

En consecuencia, pensando en el próximo curso se opta por un sistema de alternancia entre “catequesis presenciales en las parroquias” – con sesiones más breves de lo habitual, distribuyendo los diversos grupos a lo largo de la semana para evitar aglomeraciones y siguiendo las exigencias sanitarias en los espacios parroquiales donde se realice –, con otras “catequesis familiares en casa”, y cuyos catequistas serían los propios padres que, ayudados y apoyados por los catequistas parroquiales, impartirían la catequesis a sus hijos siguiendo los Catecismos de la Conferencia Episcopal Española y otros materiales. A tal propósito, se creará en la web www.catequesisdegalicia.com y en su espacio de recursos digitales, un nuevo espacio llamado #ComezaNaCasa, donde se irán colgando materiales y recursos para que los padres puedan cumplir con este cometido adquirido el día del bautismo de sus hijos.

Por otro lado, pensando sobre todo en las parroquias de pequeñas dimensiones y con poca población, y en las que por distintos motivos no sea posible constituir grupos o secciones, se puede optar por una especia de catequesis intergeneracional. Aprovechando el templo a modo de una gran sala de catequesis, y siguiendo siempre las debidas medidas higiénicas y de distanciamiento interpersonal, el propio párroco, o bien un catequista o catequistas, antes o después de la Eucaristía, realizarían una especie de breve catequesis conjunta en la que se concentre en un mismo grupo a todos los catequizandos de distintas edades.

Centralidad del domingo, misas streaming y celebraciones en las casas

La nueva normalidad catequética de la que se viene hablando, hace también una opción por la centralidad del domingo como día por excelencia de la catequesis, así como por la presencialidad de los catequizandos en las Eucaristías parroquiales. Precisamente, para salvar la imposibilidad de que todos los grupos se puedan reunir en la parroquia para la catequesis y en la misma celebración dominical de la Eucaristía, o para participar en otras celebraciones sin peligro de contagios, se recomienda hacerlo de manera escalonada y por grupos, y se proponen diferentes alternativas para asegurar que todos puedan participar en la eucaristía dominical, tales como: la participación diversificada en las distintas Misas que se celebren en la propia parroquia, o en las parroquias cercanas; la participación a través de los medios de TV, Radio o internet. Para realizarlo, será imprescindible elaborar un calendario rotativo con los diversos grupos de catequesis, evitando siempre aquellas fechas que presumiblemente sean de mayor afluencia de fieles y puedan ocasionar aglomeraciones. Así mismo, se aconseja reducir de manera conveniente en las celebraciones con presencia de niños de catequesis las participaciones.

Por otro lado, complementariamente y con el fin de mantener la vivencia cristiana del domingo, día del Señor, así como un cierto sentido comunitario, de cohesión del grupo de catequesis y de contacto con las familias, se invita a aquellas parroquias que cuenten con la posibilidad de retransmitir las misas en streaming o en otras modalidades, que lo hagan también con la celebración de las eucaristías con presencia de niños de la catequesis. De esta manera, podrían participar de esta celebración el resto de miembros de la catequesis, juntamente con sus familias.

Finalmente, y siguiendo la riquísima experiencia del final del curso pasado, desde la Delegaciones gallegas de catequesis, sobre todo pensando en los tiempos fuertes del Año litúrgico, se continuará ofreciendo algunos materiales para que los padres puedan realizar algunas celebraciones familiares de la fe en sus casas.

Septiembre, mes clave para los preparativos inmediatos

En este novedoso escenario, el mes de septiembre se convierte en clave para el arranque exitoso en octubre de este nuevo curso catequético del todo inusual. Tocará a los párrocos, junto con toda la comunidad cristiana, sumar los más nobles esfuerzos para preparar con esmero esta vuelta a la catequesis en la nueva normalidad.

Ante la actual situación y en vistas a la puesta en marcha de esta “nueva catequesis”, los preparativos más inmediatos que se plantean son los siguientes:

  1. Preparar adecuadamente la inscripción a la catequesis. Usar para ello una ficha o formulario online adecuado, atendiendo especialmente a cumplimentar los datos relativos al correo electrónico y al número de teléfono móvil y whatsapp, así como aquellos concernientes a las redes sociales de los padres o tutores´, asegurándose de pedir los debidos permisos para poder emplearlos. De esta manera se podrán asegurar el contacto y la comunicación permanente entre la parroquia y las casas, así como el envío y la recepción de los materiales catequéticos adecuados en cada momento.
  2. Buscar y formar nuevos catequistas parroquiales. Así se podrá asegurar que el desdoblamiento de los grupos y secciones de catequesis para hacer grupos más pequeños y adecuados a la actual situación cuenten también con un catequista propio. Servirá además para apoyar o en su caso substituir a los catequistas que pertenezcan al colectivo considerado de alto riesgo.
  3. Programar y realizar las reuniones de inicio de curso oportunas con padres y catequistas para explicar la nueva situación y cómo se va a desarrollar la catequesis.
  4. Distribuir adecuadamente los catecismos de la Conferencia Episcopal Española y el resto de materiales catequéticos a los padres para que puedan emplearlos en las sesiones familiares de catequesis y, sobre todo, en el caso de un nuevo confinamiento.
  5. Organizar y distribuir cuidadosamente los grupos y secciones de la catequesis, disponiendo nuevos espacios y preparando aquellos ya existentes según las usuales y específicas normas sanitarias.
  6. Programar detenidamente la catequesis y el calendario de asistencias de los diversos grupos a la Eucaristía parroquial y a otras celebraciones. Calendarizar también al inicio de curso las fechas de celebración de los sacramentos de los niños de catequesis, sabiendo que esta programación siempre se encuentra sujeta a variaciones según las circunstancias.