Con el esperanzador trasfondo de la reciente encíclica «Fratelli tutti», publicada al inicio de este mes, nos hemos encontrado con los arciprestes de las Vicarías de Pontevedra, A Coruña y Santiago.

En este espacio de escucha y diálogo, el delegado de la catequesis Don Miguel López Varela, compartió la esperanzada visión de futuro, si la actual crisis sanitaria se asume como una oportunidad de renovación para la misma catequesis. Con ello alentó a no volver a la catequesis pre-covid sino dar un impulso más fuerte a la evangelización y a la catequesis desde el aprendizaje hasta ahora obtenido, entre los que enumeró:

  1. El fortalecimiento del domingo, día del Señor, como día para celebrar en familia y día de la catequesis.
  2. El lugar de la familia y el hogar como lugar de la catequesis.
  3. Los padres catequistas de sus hijos, apoyados en todo momento por los catequistas de la parroquia junto con su párroco.
  4. Y la implementación de materiales, adaptando los catecismos de la Conferencia Episcopal, para ser compartidos vía telemática.

Pero, la catequesis debe retornar a la parroquia, su retorno trae normalidad social y familiar. Los niños al lado de sus padres entregan a la comunidad de fe un aliento renovador. Por eso el reto es no perder o postergar más la experiencia de la catequesis en las parroquias, sino favorecer la catequesis presencial en las parroquias y fortalecer al mismo tiempo la catequesis en casa.

Gracias a cada uno de los arciprestes que desde siempre apoyan el servicio de la Delegación de Catequesis en la Archidiócesis.