El arzobispo, monseñor Julián Barrio, acaba de publicar una carta dirigida a los niños y niñas de la Diócesis. En ella asegura que les echará de menos el Domingo de Ramos, al haberse suspendido todas las procesiones de Semana Santa por el COVID 19.

Sin embargo, monseñor Barrio les invita a salir a las ventanas y balcones de sus hogares con palmas y ramos de olivo para acompañar a Jesús, «que entra en ellas y que son este año una Jerusalén herida y lastimada por la pandemia del coronavirus».

«Necesitamos que manifestéis vuestra alegría con este gesto que a todos nos animará», dice el Arzobispo. D. Julián comenta a los pequeños y jóvenes que «probablemente se retrase la celebración de su Primera Comunión o de la Confirmación, pero les pide seguir su preparación en casa, junto a los padres, convertidos los hogares en auténticas «iglesias domésticas».

(Tomado de Archicompostela)

El texto íntegro de la carta: