Desde aquí, queremos transmitir nuestro más profundo reconocimiento a Don Jesús, como Maestro, Padre y Pastor… por su tesón constante de diálogo y anuncio, por su gran empeño por la promoción y formación de los seglares, por su interés paternal por todos y cada uno de los sacerdotes, miembros de la vida religiosa en sus diversas formas, laicos jóvenes y mayores, seminaristas… por su hacer fácil el anuncio del Evangelio a través de la acogida personal, del encuentro y de hacer visible que la vida del Reino es presencia y alegría.