1.- La primera comunión debería ser un momento especialmente importante para que muchas familias cristianas redescubran la fe y se encuentren con Jesús.

2.- Es un momento más de la iniciación cristiana que debe continuar con la catequesis hasta recibir la confirmación. No se trata de hacer un montaje o un espectáculo en el templo ese día sino que nos incorporamos a la eucaristía de la comunidad con algún gesto.

3.- Los padres intentad vivid estas fechas con el niño o niña hacia dentro, preparándoos, rezando juntos, participando con ellos en las eucaristía los domingos, dando gracias a Jesús, leyendo el evangelio.

4.- Intentad que las primeras comuniones no sean puro comercio, un acto social y de dispendio, sino sencillas y familiares.

5.- Evitad en lo posible los “trajes disfraz” que poco tienen que ver con la comunión. También los regalos, pues basta con un pequeño detalle. ¿Por qué no compartir algo con Cáritas?

6.- Preparaos para acompañar a los hijos el día de la 1ª comunión participando con ellos también en la confesión.

 7.- Procurad los familiares saber estar en la celebración: silencio, compostura, participando en las respuestas, escuchando con atención, acercándoos a comulgar si estáis debidamente preparados.

8.- No se trata de hacer la última comunión sino poner todos los medios para que sea la primera comunión. Sin 2ª y otras comuniones, la 1ª carece de sentido. No deberíamos hacer la primera comunión sin un hábito de asistencia a la celebración eucarística.

9.- Es de agradecer lo que están haciendo muchos catequistas en la Iglesia. Papás, dadles las gracias por la tarea que realizan.

10.- Que solo hagan las fotos los profesionales. Y pedidles que respeten los momentos más fundamentales de la Eucaristía, sobre todo la Palabra de Dios y la consagración. Lo más importante quedará entre vosotros y Jesús.