Te regalamos las llaves …

del camino que conduce a la tierra prometida

 

El Jubileo Diocesano de los catequistas, profesores, padres y otros educadores de la fe, del pasado 15 de octubre de 2016, donde se reunieron más de 800 peregrinos venidos de todas las partes de la Diócesis, estuvo lleno de pequeños elementos simbólicos. Éstos querían ayudar a los participantes a entrar en el misterio de la misericordia y su relación con el ser y hacer del catequista.

Entre estos símbolos, al final del encuentro de oración, confesión y catequesis que tuvo lugar en la Iglesia de san Francisco, se dio un llavero con forma de sandalia donde estaba escrito “Sal de tu tierra” (Gn. 12, 1). Los catequistas-peregrinos allí presentes fueron invitados, de manera simbólica, a introducir en este llavero dos claves (=llaves simbólicas) para este año catequístico-pastoral 2016-17, que comenzaba a caminar. Estas llaves (o claves catequísticas) permiten abrir la puerta de los secretos de una nueva catequesis diocesana y parroquial con un horizonte muy amplio y esperanzador.

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Las claves que se presentaron fueron las siguientes:

  • Una invitación, como a Abraham, a “salir de tu tierra”. La de tus seguridades catequéticas, la de las rutinas de que esto siempre se ha hecho así; la tierra incluso de los fracasos y desesperanzas; la de la sequedad, etc. A salir de esta tierra para ir hacia la “tierra prometida de la catequesis”, la de las nuevas formas de catequesis que Dios te quiere mostrar;
  • Una llamada a acoger en tu vida, catequista, la promesa que Dios había hecho a Abraham: “tu descendencia será más numerosa que las estrellas del cielo y las arenas de las playas y los mares”. ¡Esta promesa de fecundidad es para ti! Lo es a pesar de que aparentemente no lo parezca (porque ves que año a año muchos chicos dejan la catequesis y la Iglesia, o parecen “pasar” de todo, etc.). La catequesis todavía puede ser fecunda y ayudar a generar a nuevos hijos de la Iglesia a la fe. Ésta es su forma de contribuir a nueva evangelización.

 

La sandalia-llavero venía acompañada con una bella oración para el catequista que ahora compartimos:

 

Nosotros, como Abraham, creemos que en tus promesas,

queremos dejar nuestras seguridades, correr los riesgos de tu seguimiento.

Aumenta nuestra fe!, para saber comunicarla a nuestros niños, jóvenes y adultos,

con convicción, alegría y creatividad.

Nosotros, como Abraham, caminamos con el anhelo de poseer la tierra, de construir tu Reino.

Aumenta nuestra esperanza ante las adversidades y el desaliento que se presentan en el día a día.

Nosotros, como Abraham, queremos hablar al mundo de ese Dios personal, que se hace relación de amor.

Aumenta a nuestra caridad!, para  predicar aún sin palabras, para ser misericordiosos

y mostrar  a tu rostro a los hombres.

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Si tú fuiste uno de los catequistas o profesores que has participado en este Jubileo, te invitamos a que compartas con tus compañeros catequistas el gozo y el júbilo de ese día, y les hables a los que no pudieron venir de las dos claves (=llaves simbólicas) que quisimos daros.

Buen camino catequético 2016-2017