Hola a todos los catequistas, nos alegramos de saludarte de nuevo querido catequista en este espacio especial para ti, para ir empapando nuestro ser de catequistas con unas chispas de espiritualidad.

La frase para meditar esta semana es:

«El catequista que es libre, libera»

El catequista es una persona de alegría, una alegría humilde y serena, es decir no siempre es llamativa, pero que nace y brota de la libertad de quien se sabe y se siente amado por Dios definitiva e incondicionalmente.

El catequista es comunicador de autenticidad y libertad, cuando canta, cuando alba a Dios cuando ora o lee la Palabra de Dios da testimonio de su libertad, libertad de corazón y Espíritu para proclamar públicamente su fe.

Porque un catequista rígido y cerrado se convierte como en una estatua de museo que obstaculiza el paso del Espíritu por sí mismo. Que aterra a los niños, en lugar de atraerlos, más sin embargo, aunque la gracia actúa, sé que el tiempo de esos catequistas ya paso.

Sin embargo, tú catequista del hoy de Dios, estas aquí para ser libre y liberar. Sí, tú puedes asombrarte de ti mismo, y descubrirás como poco a poco, has vencido, tal vez sin darte

cuenta, ese pánico escénico de hablar de frente a los niños y a sus padres. El catequista que es libre incluso canta y baila para los niños, con una libertad sorprendente que contagia.

Muchas veces no somos libres porque nos esclaviza el que dirán, porque nuestros propios prejuicios nos impiden ir mas allá, o porque la opinión de otros no nos permite actuar de acuerdo a lo que nos inspira el Espíritu.

Para hablar, orar y cantar con los niños, tú catequista necesitas esa chispa de libertad que te permite ser espontaneo y prudente.

Dice la Palabra: “La verdad os hará libres (Jn 8,31)”, la verdad de ti mismo catequista que entregas tu vida por amor, la verdad del amor de Dios que te conoce, te ama y te mueve a salir cada semana a compartir la fe. La verdad del amor es activa y liberadora, porque se plenifica dándose. .. La Verdad del amor que predicas es fuente auténtica de libertad.

Catequista, se libre en la verdad de Dios y de ti mismo “el amor”… Hasta la próxima.