Uno de los recursos que ofrece www.catequesisdegalicia.com, desde hace años, se llama “catequesis dis-ferente”. De un modo prácticamente pionero, la Delegación Diocesana de Catequesis pone a disposición de personas con distintas dificultades auditivas o cognitivas, materiales adaptados a ellas para su itinerario de iniciación y maduración en la fe. Un loable esfuerzo de servicio y concienciación a nivel social y pastoral.

El Papa Francisco ha mencionado que «la calidad de vida de una sociedad se mide por la capacidad de incluir a aquellos que son más débiles y necesitados (…) la madurez se alcanza cuando tal inclusión no se percibe como algo extraordinario, sino como algo normal» (Discurso a la comunidad de Capodarco, 25 feb. 2017). Por ello, la Delegación de Catequesis de Santiago de Compostela, y más concretamente la Comisión Diocesana de Pastoral de personas con Discapacidad -en la que también colabora Pastoral de la Salud- intenta hacer la fe accesible a todas las personas, en todas las circunstancias, desde todos los ámbitos.

De este modo, sin perder la esencia de la catequesis, cumpliendo con la premisa de una iglesia misionera, desde la experiencia y la sensibilidad, este proyecto toma forma para responder a la necesidad de acompañar a nuestros pequeños con dificultades en el proceso de preparación para su Primera Comunión. Se estructura en una serie de bloques de contenido: (La Biblia, el Padrenuestro, Ser cristiano, el Bautismo, la Reconciliación, la Eucaristía, María, la Semana Santa, los Apóstoles, la parábola del Hijo Pródigo…). Nace centrándose en el sacramento de la Eucaristía y la Reconciliación. Cada bloque de contenido se trabaja a través de unas fichas didácticas adaptadas que recogen y resumen las ideas fundamentales de ambos sacramentos, transmitiendo a su vez unos valores que deberán guiar las vidas de nuestros pequeños.

Ampliando el horizonte inmediato, la Comisión prepara también materiales para concienciar, especialmente en torno al Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Estos materiales se envían a las parroquias y a los centros que así lo solicitan. Por otra parte, se elaboran subsidios litúrgicos, tanto digitales como impresos, para ayudar a las parroquias/catequistas/padres que tienen una persona con capacidades diferentes. Destacan, por ejemplo, los vídeos en lengua de signos sobre la liturgia de cada domingo. También se confeccionan adaptaciones del Catecismo y la disponibilidad es total para asesorar y ayudar.

Sonia Saló es profesora de Religión en tres centros (dos ordinarios y uno de Educación Especial). Hace seis años, la madre de un alumno se acercó a ella con una inquietud: “quisiera que mi hijo se preparase para la Primera Comunión. ¿Tú puedes hacer algo?”. La madre de Juan (el alumno en cuestión) frecuentaba la coruñesa iglesia de los jesuitas y había planteado allí al Padre Ignacio la misma cuestión. Éste acogió el caso con interés y cariño, pero quería ayudar más y se veía falto de las herramientas apropiadas para una pedagogía fructífera de catequesis con Juan. Así fue como el caso llegó a Sonia, la cual aceptó el reto.

Apretando la agenda al máximo, como buena colaboradora de su propia catequesis parroquial, encontró un hueco para el nuevo catecúmeno. En paralelo al itinerario diocesano de formación en la fe, hubo de ir diseñando sus propias fichas (no encontró material adaptado a las nuevas circunstancias). Así, la Eucaristía, la Biblia, el ser cristiano, el Bautismo, el Padrenuestro, etc., tuvieron que “traducirse” en pictogramas capaces de cobrar vida y significado para Juan. Necesitó avanzar frase a frase, prácticamente, porque se trataba de conceptos muy abstractos con los que el chico no había formado una apropiada imagen mental todavía.

“Cualquier cristiano asimila con facilidad la noción de que la Biblia, por ejemplo, o la Eucaristía, constituyen alimento para el alma. Pero, ¿cómo traducir eso en una ficha asimilable por Juan? Había que retroceder hasta encontrar un elemento significativo para él: si la comida nutre el cuerpo; así también existe una “comida” para el corazón… incidiendo, a propósito en la idea de “corazón”, pues la noción “alma” no le decía nada en un principio”. Así lo relata Sonia, evidenciando la envergadura de semejante aventura pedagógica y de acompañamiento en la fe.

“Hoy en día ya se pueden encontrar más materiales en la red para este tipo de casos”, añade. En un primer momento sólo halló propuestas en Sevilla y en Cataluña; unos útiles que ella denomina “catecismo plano”; algo así como el esfuerzo por simplificar, a modo de explicaciones para niños más pequeños. “Pero a mí eso no me funcionaba”, matiza. Al echar la vista atrás y evocar los comienzos de esta “empresa” catequética, rememora el trabajo de plastificar aquellas primeras fichas y añadirles unos velcros para su reutilización, pues necesitaba evaluar las tareas de aprendizaje con el método “ensayo-error”. Ahora comparte el material elaborado por ella misma con quienes lo necesiten.

En estos años, Sonia y otros colaboradores han atendido a unas 4-5 personas de características parecidas a Juan, además de dudas puntuales sobre las dificultades de otras personas. “Hemos colocado un material a disposición de cualquiera que lo necesite en la web “catequesis de Galicia”, aunque tal vez mucha gente no sabe que está ahí”. Actualmente, la Delegación Compostelana de catequesis participa en un ambicioso proyecto junto a la Editorial PPC y la ONCE: una aplicación informática que permitiría a los usuarios utilizar estos contenidos desde las plataformas web y los soportes móviles.

(Tomado de http://www.pastoralsantiago.org/catequesis-dis-ferente/)